El Mercader de Venecia

En la obra de Shakespeare, la inteligencia privilegiada, la inventiva y la genialidad cabalgan a la par, aunadas a un magistral dominio de la técnica teatral, un poder creativo de relevantes caracteres y una dúctil variedad con sentido de adaptación a los gustos del público, circunstancias históricas y corrientes literarias de su época.

Todo ello conduce a calificar merecidamente al teatro shakesperiano con el indiscutible atributo de universalidad.

El mercader de Venecia gira en torno al judío Sylock y sus feroces pasiones, y los personajes y sentimientos en juego son tan actuales como hace cuatrocientos años.

Coriolano es una tragedia ambientada en los primeros siglos de Roma. Su trama se centra en el carácter del protagonista, sus prejuicios y las luchas sociales de su época.

William Shakespeare nos introduce en El Mercader de Venecia, en aspectos históricos, culturales y sociales de la Inglaterra de la época: la discriminación racial hacia los judíos, la discriminación sexual hacia la mujer, la sospechosa legalidad de algunas acciones humanas, la venganza y el perdón, la represión religiosa, las diferencias entre las clases sociales.

El tema principal de la obra, el odio que el judío Sylock siente hacia Antonio, refleja el antagonismo entre las religiones judía y cristiana.

Lo que Shakespeare quiso destacar con esta obra es el triunfo de los verdaderos sentimientos humanos, como el amor y la tolerancia, por encima de la religión o la condición social de las personas. Su recomendación sigue siendo necesaria cinco siglos después.

Los Dos Nobles Caballeros

Los dos nobles caballeros (en inglés, The Two Noble Kinsmen, 1613) fue escrita de forma conjunta por John Fletcher y William Shakespeare, y registrada en el Quarto hacia 1637. La obra no se incluyó en el First Folio, por lo que muchos lectores cuestionan la autoría del dramaturgo sobre la misma. Por otro lado, y en vista de las vicisitudes que presentan muchas de las producciones shakespearianas, hay quienes sostienen que la mitad de ellas se ajustarían más al perfil y al estilo del primero.

La obra es una tragicomedia romántica basada en El cuento del caballero, de Geoffrey Chaucer, con la inclusión de una trama alternativa que complementa a la acción principal.
Palamon y Arcite, primos y mejores amigos, son capturados por los atenienses tras la derrota de su ciudad, Tebas. Desde la ventana del calabozo ven a la princesa Emilia, y dado a que ambos se enamoran de ella, su amistad se pierde y surge una gran rivalidad. Cuando Arcite es puesto en libertad se le prohíbe el regreso a Atenas , pero él desatiende a tal demanada y vuelve en busca de Emilia, de quien es nombrado su asesor.
Mientras tanto, la hija del carcelero cae perdidamente enamorada de Palamon y lo ayuda a escapar, con lo cual se topa de nuevo con Arcite. Para poner fin a su competencia por Emilia, deciden luchar en un torneo público. La hija del carcelero, traicionada, se enfurece, pero su primer amor la convence de que él es Palamon.
Previo al torneo, Arcite le pide a los dioses que le dejen ganar la batalla; Palamon, por su parte, que pueda casarse con Emilia; y esta última, que quien se case con ella sea de los dos el que más la quiere. Cada súplica es concedida: Arcite gana el combate pero se cae del caballo y muere, dejando a Palamon comprometido con Emilia.

Hamlet

La tragedia de Hamlet, Príncipe de Dinamarca (título original en inglés: The Tragedy of Hamlet, Prince of Denmark), o simplemente Hamlet. Se trata de una pieza teatral, de género Tragedia, escrita por el dramaturgo inglés William Shakespeare. Su autor probablemente basó su Hamlet en dos fuentes: la leyenda de Amleth y en una perdida obra isabelina conocida hoy como Ur-Hamlet o Hamlet original (hecho que se deduce de otros textos).
Tras arduos estudios, el año concreto en que fue escrita sigue aún en disputa, cuestión que se complica porque se han conservado a la época actual tres versiones tempranas de la obra, conocidas como First Quarto (Q1), Second Quarto (Q2) y el First Folio (F1); cada cual única, puesto que poseen líneas -e incluso escenas- diferentes o ausentes entre ellas. El consenso general  dice que probablemente se hayan compuesto entre 1599 y 1601.

Otelo

Otelo: el moro de Venecia es una obra teatral de Shakespeare escrita alrededor de 1603. Otelo es una tragedia, como Hamlet, Macbeth y El rey Lear. Shakespeare escribió Otelo probablemente después de Hamlet pero antes que las dos posteriores. La primera representación de la que se tiene noticia se celebró el 1 de noviembre de 1604 en el Palacio de Whitehall de Londres.
El personaje principal, Otelo, se presenta piadosamente a pesar de su raza. Esto era poco habitual en la literatura inglesa en tiempos de Shakespeare, que describía a los moros y otros pueblos de piel oscura como villanos. Shakespeare evita cualquier discusión respecto del Islam en la obra.

William Shakespeare

William Shakespeare (Stratford-upon-Avon, Warwickshire, Reino Unido c. 26 de abril de 1564jul. – ibídem, 23 de abriljul./ 3 de mayo de 1616greg.) fue un dramaturgo, poeta y actor inglés. Conocido en ocasiones como el Bardo de Avon (o simplemente El Bardo), Shakespeare es considerado el escritor más importante en lengua inglesa y uno de los más célebres de la literatura universal.
Según la Encyclopædia Britannica, «Shakespeare es generalmente reconocido como el más grande escritor de todos los tiempos, figura única en la historia de la literatura. La fama de otros poetas, tales como Homero y Dante Alighieri, o de novelistas como León Tolstoy o Charles Dickens, ha trascendido las barreras nacionales, pero ninguno de ellos ha llegado a alcanzar la reputación de Shakespeare, cuyas obras […] hoy se leen y representan con mayor frecuencia y en más países que nunca. La profecía de uno de sus grandes contemporáneos, Ben Jonson, se ha cumplido por tanto: “Shakespeare no pertenece a una sola época sino a la eternidad”».
El crítico estadounidense Harold Bloom sitúa a Shakespeare, junto a Dante, en la cúspide de su “canon occidental”: «Ningún otro escritor ha tenido nunca tantos recursos lingüísticos como Shakespeare, tan profusos en Trabajos de amor perdidos que tenemos la impresión de que, de una vez por todas, se han alcanzado muchos de los límites del lenguaje. Sin embargo, la mayor originalidad de Shakespeare reside en la representación de personajes: Bottom es un melancólico triunfo; Shylock, un problema permanentemente equívoco para todos nosotros; pero sir John Falstaff es tan original y tan arrollador que con él Shakespeare da un giro de ciento ochenta grados a lo que es crear a un hombre por medio de palabras».
Jorge Luis Borges escribió sobre él: «Shakespeare es el menos inglés de los poetas de Inglaterra. Comparado con Robert Frost (de New England), con Wordsworth, con Samuel Johnson, con Chaucer y con los desconocidos que escribieron, o cantaron, las elegías, es casi un extranjero. Inglaterra es la patria del understatement, de la reticencia bien educada; la hipérbole, el exceso y el esplendor son típicos de Shakespeare».
Shakespeare fue poeta y dramaturgo venerado ya en su tiempo, pero su reputación no alcanzó las altísimas cotas actuales hasta el siglo XIX. Los románticos, particularmente, aclamaron su genio, y los victorianos adoraban a Shakespeare con una devoción que George Bernard Shaw denominó “bardolatría”.